Osmos es una empresa con una larga trayectoria en el sector eléctrico que, como consecuencia de su crecimiento y evolución, se encontraba ante una importante transformación: Osmos Sistemas Eléctricos daba paso a Grupo Osmos, una nueva estructura empresarial bajo la que convivirían diferentes líneas de negocio.
Este cambio suponía también un nuevo reto para su imagen. La identidad debía evolucionar para representar una empresa más madura y permitir la incorporación de nuevas divisiones en el futuro, pero sin romper con una historia y un reconocimiento construidos durante años.
El objetivo estaba claro: crear una marca sólida, reconocible y versátil, capaz de crecer sin perder su esencia.
Rediseño de la imagen corporativa de Osmos
Para construir la nueva identidad partimos precisamente de aquello que ya formaba parte de Osmos. El rayo, presente en las dos logomarcas anteriores de la compañía, se mantuvo como nexo entre pasado y presente, pero llevándolo a una representación mucho más sencilla, geométrica y actual.
El nuevo símbolo se construye a partir de dos triángulos idénticos enfrentados, dando forma a un rayo que puede funcionar tanto junto al logotipo como de manera independiente. El triángulo pasa así a convertirse en uno de los elementos fundamentales del universo gráfico de la nueva marca, permitiendo desarrollar aplicaciones reconocibles más allá del propio logo.
Otro de los objetivos principales del rediseño era mejorar la legibilidad y pregnancia de Osmos. Para ello se escogió una tipografía sencilla, estable y fácilmente reconocible, sobre la que se intervino utilizando el propio rayo para generar pequeños cortes en algunos caracteres. De esta forma, símbolo y tipografía comparten un mismo lenguaje y el logotipo adquiere personalidad sin comprometer su lectura. Su construcción en minúsculas aporta además un tono más cercano que contrasta con la solidez de sus formas.
La cromática también ayuda a conectar esta nueva etapa con la historia de la empresa. El azul funciona como color conductor de todas las marcas de Osmos, mientras que cada una de las divisiones cuenta con un color de contraste propio. En el caso de Grupo Osmos se recupera el burdeos de la identidad original de Osmos Sistemas Eléctricos, reforzando de nuevo ese vínculo entre la trayectoria de la compañía y su nueva etapa.
El resultado es un sistema visual que va mucho más allá de un nuevo logo: una identidad preparada para ordenar las distintas marcas de Osmos y seguir creciendo con ellas, manteniendo una imagen común y reconocible sin impedir que cada línea de negocio tenga su propia personalidad.



